Sun Yat-sen Revolución, fraternidad y el nacimiento de una nación moderna
Hay revolucionarios que toman el poder y otros que siembran futuro. Sun Yat-sen pertenece a los segundos. Su obra fue más grande que cualquier cargo. Sun Yat-sen nació en 1866 en Guangzhou, en una China exhausta por la corrupción imperial y la presión extranjera. Formado en medicina en Hong Kong, aprendió pronto a diagnosticar no solo cuerpos enfermos, sino estructuras políticas agotadas. El contacto con Occidente le permitió conocer ideas republicanas, científicas y sociales que contrastaban con la decadencia de la dinastía Qing. Médico de vocación, entendió que curar a su pueblo exigía una transformación profunda del Estado. Desde joven vivió en el exilio, conspirando, escribiendo y viajando incansablemente para reunir apoyos a una causa que parecía imposible. Sun Yat-sen fue iniciado en la logia Zhonghe de Hong Kong, integrándose en una masonería de ultramar activa, cosmopolita y comprometida. Las logias chinas en Filipinas, Malasia y otros territorios del sudeste asiático s...