Logia Stella Matutina nº 75 — Una luz discreta al alba de Donostia
Hay logias que nacen para hacer ruido y otras para dar luz. Stella Matutina eligió el amanecer. Y desde entonces trabaja sin alzar la voz. En 1994, Donostia-San Sebastián vivía un tiempo complejo y esperanzado, marcado por tensiones sociales, búsqueda de diálogo y deseo de normalidad cívica. En ese contexto nació la Respetable Logia Stella Matutina número setenta y cinco. Su fundación no fue un gesto improvisado, sino la respuesta reflexiva de hombres que entendían la masonería como espacio de serenidad y pensamiento crítico. Levantar columnas significó crear un lugar de encuentro donde el debate ético pudiera desarrollarse lejos del ruido exterior. La ciudad, abierta al mar y al intercambio cultural, ofrecía un marco simbólico idóneo para una masonería arraigada en su tiempo y en su territorio. La Logia Stella Matutina fue regularmente consagrada el 26 de febrero de 5994 de la Verdadera Luz, bajo los auspicios de la Gran Logia de España, como Muy Honorable Fraternidad de Mason...